Cap de Formentor: en ningún otro sitio empiezas un clásico nada más salir del hotel.
Desde la salida del pueblo, la carretera serpentea hasta el Mirador Es Colomer y sigue por la península: unos
18 kilómetros hasta el faro del punto más septentrional de Mallorca. Merece la pena salir temprano, con menos
tráfico y la luz suave sobre los acantilados.
Puerta de la Tramuntana: por el casco antiguo de Pollença se entra
directamente al Coll de Femenia, la subida clásica hacia el monasterio de Lluc, desde donde
todo se encadena: Sa Batalla, el Puig Major y, en los días grandes, las 26 curvas de Sa Calobra. Lo tienes
todo en nuestra guía de Sa Calobra.
Vueltas cortas y día de descanso: la escapada corta a
Cala Sant Vicenç es perfecta para soltar las piernas al final del día. En el día de descanso,
sube la escalinata del Calvari en el casco antiguo, disfruta de la vista desde el Puig de Maria o pasea por el
valle de Bóquer. Más rutas en nuestras rutas de carretera.